No solo de feria vive el pueblo, también de circo

May 4, 2026 | Nacional

Iván Nolazco

Iván Nolazco

Escritor, periodista, novelista y ensayista.

 

Economía de vidriera

Cuando el aplauso se financia, el trabajo deja de ser mérito y empieza a parecer escenografía, y el circo encuentra en la política su mejor carpa.

La fe del público y la puntualidad del simulacro

El pueblo llegó temprano como llegan siempre los que todavía creen, no por convicción sino por costumbre, y la feria brillaba desde lejos, ordenada, prolija, casi perfecta, una coreografía de stands alineados como soldados obedientes donde cada pieza parecía tener más valor en la foto que en el mercado, todo listo para el discurso, todo listo para sostener una idea que necesita repetirse para no caerse, porque no solo de feria vive el pueblo, también de circo, y en ese circo la escenografía siempre llega primero que la verdad.

El corte de cinta como acto de fe laico

En el centro la escena principal, el corte de cinta, las manos que se estrechan, las sonrisas que se repiten con la precisión de un trámite y la palabra trabajo flotando en el aire, dicha tantas veces que ya no pesa, como si nombrarla alcanzara para garantizarla, como si bastara con pronunciarla desde el escenario para que el público confunda función con realidad.

El artesano y la cuerda floja del presupuesto

El artesano acomoda su mesa y sabe que ese día venderá más miradas que productos, que el turista compra recuerdos y el local compra resignación, pero también sabe algo más incómodo, que muchas de esas piezas no se sostienen por el mercado sino por la decisión política de que existan, y ahí empieza la grieta silenciosa que nadie menciona en los discursos, porque en el circo no se cuestiona la cuerda floja, se aplaude al equilibrista aunque la red sea el presupuesto.

Tres actos y una misma función

La feria no está sola, es parte de una secuencia, una escena dentro de una obra más grande donde la Fiesta Nacional del Sol aporta la épica, el Ironman la narrativa global del esfuerzo y Origen San Juan en Mar del Plata y Pinamar la ilusión de expansión, tres escenarios distintos que funcionan bajo la misma lógica, mostrar, sostener, justificar, construir una economía visible aunque no necesariamente real, una economía que respira mientras la miran pero se desvanece cuando se apagan las luces. Cada evento tiene su relato, cultura, deporte, promoción, tradición, palabras nobles que ordenan el discurso mientras detrás aparece la constante, el financiamiento, el empuje artificial, la necesidad de que el Estado compre, pague, garantice, no como acompañamiento sino como condición estructural, y en ese punto el aplauso deja de ser mérito y pasa a ser presupuesto.

El público que mira y la economía que no aparece

El visitante recorre, saca fotos, celebra, cree estar frente a una economía viva, pujante, diversa, pero no ve lo que queda afuera, no ve al productor que no entró en el circuito, no ve al que no llegó a la costa porque no estaba en la lista correcta, no ve que la escena incluye mientras la realidad selecciona, y en esa selección silenciosa se define lo que el circo no quiere mostrar. Detrás funciona el engranaje, subsidios disfrazados de impulso, compras estatales presentadas como premios, dinero público circulando con la elegancia de una política que se aplaude a sí misma bajo la bandera de la identidad, esa palabra que sirve tanto para explicar como para esconder, porque el circo necesita relato para sostener su carpa.

Cuando se apagan las luces y queda la cuenta

El problema no es la feria ni la fiesta ni la carrera, el problema es cuando la suma de todas esas escenas pretende convertirse en economía, cuando la puesta en escena reemplaza a la productividad y el éxito se mide en convocatoria en lugar de sostenibilidad, cuando el espectáculo se vuelve política pública y la política pública se vuelve espectáculo. Se habla de ocupación hotelera, de turismo, de orgullo, y todo eso ocurre, pero ocurre en una escala que no alcanza, es la ilusión de movimiento en una cinta que no avanza donde la gente camina pero el lugar sigue siendo el mismo, un circo que gira sobre sí mismo mientras promete avanzar. Afuera, mientras tanto, la economía real sigue sin escenario, sin luces, sin jurados que compren piezas, ahí no hay premios ni aplausos, ahí el mercado decide sin ceremonia y cuando no hay competitividad simplemente no perdona, porque fuera del circo no hay red. El pueblo se va cuando cae la noche con una bolsa en la mano o con las manos vacías, da lo mismo porque la experiencia ya fue consumida y la feria cumplió su función, mostrar que algo pasa aunque no pase demasiado.

La pregunta queda suspendida aunque nadie la formule en voz alta cuánto de todo esto se sostiene sin el Estado y cuánto existe solo porque el Estado decide sostenerlo, porque la feria, la fiesta, la carrera y la vidriera en la costa no son capítulos aislados sino una misma obra, una escenografía persistente que necesita presupuesto para no desarmarse, un circo que no puede permitirse apagar la música.

No solo de feria vive el pueblo, también de circo, pero vive mejor cuando no necesita ninguno de los dos para sostenerse, cuando el trabajo no depende del aplauso ni del subsidio, cuando la producción se valida en el mercado y no en la tarima. La feria termina, la foto queda y detrás de la foto lo que no se ve es lo que realmente importa, porque cuando el circo se retira, lo único que queda es la economía real, esa que nunca tuvo escenario pero siempre tuvo consecuencias.

Artículos relacionados

Malvinas, después de las palabras de Javier Milei

Malvinas, después de las palabras de Javier Milei

Ayer, en esta misma columna, me preguntaba qué podía esconderse detrás de una ley. Milei habló y algunas respuestas aparecieron. Pero dejaron preguntas mayores. No mencionó soberanía compartida ni administración conjunta. Habló de petróleo, sanciones, seguridad...

Malvinas, lo que puede esconderse detrás de una ley

Malvinas, lo que puede esconderse detrás de una ley

Mañana Javier Milei hablará sobre Malvinas y se anuncia una ley contra las empresas vinculadas a la explotación ilegal de sus recursos. Pero quizá convenga escuchar algo más que las palabras presidenciales. La historia demuestra que las negociaciones sobre las islas...

La cena de Salinas, la campaña de Orrego y el colado Achem

La cena de Salinas, la campaña de Orrego y el colado Achem

Entre funcionarios, regalos y fotografías, la fiesta de los abogados dejó flotando una pregunta incómoda. ¿Quién pagó realmente la función? Nadie sabe exactamente a qué hora comenzó el prodigio, pero cuentan que aquella noche las puertas de la cena del Foro de...

Nos volveremos a ver en sueños, amigo héroe de Malvinas

Nos volveremos a ver en sueños, amigo héroe de Malvinas

Ayer murió un gran amigo. Pero escribir “murió” me resulta demasiado definitivo para alguien que seguirá regresando cada vez que una bandera argentina se levante frente al viento, cada vez que llegue abril, cada vez que una vigilia vuelva a encender la memoria de...

Ayer existía, hoy desapareció: expediente 700-000422-2026

Ayer existía, hoy desapareció: expediente 700-000422-2026

ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA Hay historias que necesitan meses de investigación. Esta necesitó dos capturas de pantalla. Una es del 26 de agosto. La otra, del 27. Entre ambas hay un expediente, cuatro meses sin respuesta, más de dos horas de búsqueda, un...

Gobernador nuestro: el reino de la pauta

Gobernador nuestro: el reino de la pauta

Ayer cometí uno de esos errores que todavía cometemos quienes conservamos alguna curiosidad periodística. Me puse a mirar las redes. No buscaba nada extraordinario. Quería saber qué estaba ocurriendo en San Juan. Abrí Facebook, recorrí portales, volví un rato después...

Borges frente al diccionario de Milei

Borges frente al diccionario de Milei

Ayer, 24 de agosto, se cumplieron 127 años del nacimiento de Jorge Luis Borges. Tal vez por alguna de esas ironías que tanto le gustaban, nació en un país que terminaría convirtiendo el lenguaje político en una sucesión de gritos, insultos, apodos y enemigos. Borges...

Andino, el síntoma que tiene al orregismo contra las cuerdas

Andino, el síntoma que tiene al orregismo contra las cuerdas

En política, como en el boxeo, uno puede dominar el centro del ring, tener mejor esquina, más recursos, luces apuntándole y hasta una tribuna convencida de que conoce el resultado. Después suena la campana y aparece un inconveniente bastante antiguo. Hay que pelear....