Tras la escandalosa demanda presentada por la Asociación de Actores Kirchneristas y Derivades (AAKD), que acusaba a Guillermo Francella de “independencia cultural agravada” y pretendía la nulidad absoluta de Homo Argentum, la Justicia finalmente emitió su dictamen.
El mismo tribunal que escuchó, sin reírse demasiado, los argumentos sobre el “Principio de Subsidio Obligatorio” y el “Monopolio del Fracaso”, respondió ahora con un fallo que quedará en los anales del derecho cultural argentino.
SENTENCIA
Expediente N° 2025/AAKD-Francella
Autos: Asociación de Actores Kirchneristas y Derivades c/ Guillermo Francella s/ Nulidad Cultural y Otros.
En la ciudad de Buenos Aires, a los veinte días del mes de agosto de dos mil veinticinco, reunido el Tribunal Cultural, el juez Dr. Mariano Borinsky dictaminó lo siguiente:
I. VISTOS
Los autos caratulados como arriba se indican, en los cuales la Asociación de Actores Kirchneristas y Derivades (AAKD) interpuso demanda contra el ciudadano Guillermo Francella, por el presunto delito de “independencia cultural agravada”, solicitando la nulidad de la película Homo Argentum, la restitución de subsidios jamás solicitados y la creación de un Observatorio Nacional de Risas No Autorizadas.
II. CONSIDERANDO
1. Que la cultura, según la parte actora, no puede subsistir sin subsidios eternos; pero este Tribunal observa que, paradójicamente, ninguna película subsidiada subsiste ni con subsidio ni sin él.
2. Que el éxito en taquilla, lejos de constituir delito, es la consecuencia natural de ofrecer un producto que el público elige libremente pagar, sin necesidad de ticket cultural compulsivo ni viático en colectivo hasta el cine.
3. Que el ciudadano Francella, al financiar con recursos propios su film, no vulnera la Constitución, sino que la honra: nadie tiene la obligación de pedir permiso para crear, salvo en regímenes que confunden subsidio con derecho divino.
4. Que el dictamen pericial de la Dra. Katja Alemann y del Dr. Pablo Echarri, aun revestido de retórica militante, carece de fuerza probatoria: lo detectado como “Riesgo de Contagio Cultural” es, en verdad, la esencia misma de la libertad creativa.
5. Que el denominado “Principio de Monopolio del Fracaso” resulta jurídicamente inexistente, aunque este juez reconoce su evidente aplicación práctica en la historia reciente del cine argentino.
III. FALLO
Por todo lo expuesto, el Tribunal RESUELVE:
1. Rechazar en todas sus partes la demanda incoada por la AAKD.
2. Declarar legítimo el éxito de taquilla de Homo Argentum, aún sin subsidio, beca ni plan asistencial.
3. Ordenar a la AAKD y al INCAA que, en adelante, financie sus producciones únicamente con aportes voluntarios de sus afiliados, quedando prohibido el uso de fondos públicos para películas que solo ven parientes en avant premiere.
4. Disolver preventivamente el Observatorio Nacional de Risas No Autorizadas (ONRNA), por atentar contra la espontaneidad del humor y la libertad de carcajada.
5. Exhortar a la comunidad artística a comprender que el fracaso no es patrimonio exclusivo de ningún movimiento político, sino un derecho natural que cada creador puede ejercer en igualdad de condiciones.
IV. CIERRE
Notifíquese, cúmplase y archívese.
FDO:
Dr. Mariano Borinsky
Juez Federal en lo Cultural, Económico y Taquillero.
Nota final del cronista
Lo insólito no fue que Francella ganara en tribunales, sino que por primera vez en la historia argentina un juez escribiera una resolución que parecía dictada por el sentido común y no por la caja del Estado.
La Asociación de Actores Kirchneristas y Derivades apelará, claro: siempre queda la esperanza de que la Corte Suprema declare inconstitucional la risa sin permiso o, en su defecto, invente un subsidio para indemnizar carcajadas.
Trascendió que Cristina Fernández de Kirchner había manifestado su deseo de firmar la apelación, pero su condición de rea con prisión domiciliario limitaba sus visitas al juzgado. No obstante, por la red social X solicitó la recusación inmediata del juez Borinsky, alegando “enemistad manifiesta, parcialidad cinematográfica y falta de perspectiva cultural de género”.
Al cierre de esta crónica, se rumoreaba en pasillos oficiales que el Gobierno habría iniciado conversaciones reservadas con Francella para tentarlo con la Secretaría de Cultura, bajo el argumento de que si pudo llenar cines sin subsidios, quizás también pueda llenar de sentido una cartera vacía de ideas.
La novela judicial, como siempre, promete segunda parte. Paradójicamente, la escena parecía escrita por un guionista sin subsidio: demasiado real para ser ficción, demasiado absurda para no ser argentina.














