500 docentes estudian finanzas… el gobierno sigue sin rendirlas

Abr 23, 2026 | Nacional

Iván Nolazco

Iván Nolazco

Escritor, periodista, novelista y ensayista.

 

Más de 500 docentes se capacitan para explicar cómo administrar dinero en la vida cotidiana. Mientras tanto, la provincia ensaya una pedagogía distinta: gastar sin explicar.

Hay programas que educan. Y hay programas que distraen.

El lanzamiento de “Cuentas Claras” —esa noble iniciativa que promete acercar la educación financiera a las aulas sanjuaninas— llega con una estética impecable: docentes motivados, módulos actualizados, encuentros híbridos, y un discurso que suena tan razonable como necesario. Porque, claro, enseñar a administrar el dinero es fundamental. Sobre todo… cuando el Estado no lo hace.

Más de 500 docentes capacitados.

Más de 500 voluntades formando ciudadanos responsables.

Más de 500 pizarras donde alguien explicará cómo no gastar más de lo que se tiene.

Y sin embargo, afuera del aula —en ese otro salón sin tizas ni exámenes— la lección parece distinta.

La propuesta es clara: formar docentes para que enseñen a los alumnos a tomar decisiones financieras responsables. Presupuestar. Priorizar. Ahorrar. Entender ingresos y egresos.

Una maravilla.

Lo curioso —lo casi poético— es que esta cruzada educativa ocurre en una provincia donde pedir un balance público puede convertirse en una travesía administrativa. Donde los números no faltan… pero los respaldos sí. Donde el Excel existe, pero el archivo adjunto se extravió en alguna oficina con aire acondicionado.

Aquí la ironía no es menor: se enseña a los chicos a rendir cuentas… en una estructura que todavía discute si rendirlas es opcional.

El gobernador Marcelo Orrego celebra.

La ministra Silvia Fuentes acompaña.

Y en alguna oficina —probablemente con café tibio y discursos prolijos— el funcionario de turno repite la palabra “transparencia” como si fuera un mantra que, de tanto decirse, terminara por volverse verdad.

Pero la realidad —esa docente que nunca fue convocada al programa— mira en silencio.

Porque mientras los maestros aprenden a explicar qué es un presupuesto, la provincia aún no logra explicar algunos propios.

Mientras se habla de “decisiones del día a día”, hay decisiones estructurales que siguen sin traducirse en números verificables.

Y ahí aparece el problema: no es que falte educación financiera.

Es que sobra ficción contable.

No hay que confundirse: la educación financiera es necesaria. Urgente, incluso.

Pero también puede ser funcional.

Funcional a una narrativa donde el problema nunca es sistémico, sino individual. Donde si no te alcanza, es porque no administraste bien. Donde el foco se desplaza —sutilmente— del Estado al ciudadano.

Aprender a ahorrar está bien.

Aprender por qué no alcanza… estaría mejor.

Porque en una provincia donde el salario docente corre detrás de la inflación como un alumno sin recreo, enseñar finanzas sin contexto puede convertirse en un ejercicio casi cruel: explicar cómo dividir lo que no alcanza.

Aquí conviene ampliar el aula.

Porque si “Cuentas Claras” es el programa, entonces el gabinete debería ser el primer grupo de alumnos. Gobernador, ministros, secretarios: todos sentados, cuaderno en mano, aprendiendo la lección más básica de la economía doméstica:

No se trata solo de gastar.

Se trata de explicar.

Porque la matemática del poder tiene una particularidad: siempre cierra… hasta que alguien pide ver cómo.

Y en ese momento —incómodo, breve, revelador— el número deja de ser discurso y se convierte en prueba. O en ausencia.

El programa seguirá. Habrá más módulos. Más capacitaciones. Más fotos.

Más docentes convencidos de que están construyendo algo necesario —y lo están—.

Pero el verdadero desafío no está en las aulas.

Está en la coherencia.

Porque no hay contenido pedagógico que resista una contradicción estructural. No hay clase de ahorro que compense una cultura de opacidad. No hay módulo que enseñe lo que el poder se niega a mostrar.

La cuenta que nadie quiere abrir

Tal vez el problema no sea “Cuentas Claras”.

Tal vez el problema sea que, en San Juan, las cuentas más importantes… siguen sin abrirse.

Y entonces ocurre lo inevitable: el alumno aprende una cosa, el ciudadano vive otra, y el Estado enseña lo que no practica.

Una educación financiera sin transparencia pública no es educación.

Es simulacro.

Y en ese simulacro —tan ordenado, tan prolijo, tan bien presentado— la provincia no forma ciudadanos: forma espectadores de una contabilidad que siempre promete claridad… pero nunca entrega el detalle.

Artículos relacionados

Orrego en modo Superman: épica alta, gestión cerrada

Orrego en modo Superman: épica alta, gestión cerrada

Cuando un problema técnico se deja crecer, deja de ser administrativo y se convierte en político. Y cuando eso ocurre, la pregunta ya no es quién tiene razón… sino por qué nadie resolvió a tiempo. Hay decisiones que no se anuncian: se delatan en sus consecuencias. El...

Sin acuerdo no hay paso: ¿quién tiene la razón?

Sin acuerdo no hay paso: ¿quién tiene la razón?

Territorio, ley y lo que no se negoció Lo que pudo resolverse con una buena negociación hoy escala a conflicto. San Juan defiende el recurso, La Rioja controla el paso… y en el medio, la gestión ausente convierte el desarrollo en disputa. Hay problemas que se ven...

San Juan tiene la mina… pero no el control

San Juan tiene la mina… pero no el control

Minería, frontera y omisión San Juan tiene el recurso, la ley y la razón. Pero olvidó algo más importante: el territorio no se administra desde un mapa. Y cuando eso ocurre, el desarrollo deja de ser promesa… y empieza a ser conflicto. El problema no empezó en La...

Miente, miente que algo queda: Malbec, cifras y fe

Miente, miente que algo queda: Malbec, cifras y fe

A partir de la nota publicada por Diario de Cuyo el 16 de abril de 2026, el crecimiento del Malbec en San Juan abre una discusión necesaria: los números entusiasman, pero el mercado —ese territorio donde los discursos no cotizan— obliga a una pregunta incómoda. Hay...

Nadie ganó: la paz comprada que todos venden como victoria

Nadie ganó: la paz comprada que todos venden como victoria

El acuerdo ordena cifras, pero desordena la verdad: el gobierno sostiene el relato, los gremios sostienen la firma… y el docente sostiene la pérdida. Los números lo confirman. No todos los acuerdos resuelven. Algunos apenas administran el conflicto. La paritaria...

El trámite que el poder no quería firmar

El trámite que el poder no quería firmar

Tres horas de espera, una negativa inicial y una solicitud dirigida al Subsecretario de Información Pública, Marcelo Rivas: la transparencia dejó de ser promesa y pasó a ser obligación. Hay momentos en que la política deja de ser discurso y se convierte en trámite. No...

Cuando el gobierno no comprende, no aprende…ni gobierna

Cuando el gobierno no comprende, no aprende…ni gobierna

—Cuento de brujas político— Cuando la negociación fracasa, el conflicto persiste y la única respuesta es el castigo, el problema deja de ser salarial. Se vuelve más profundo: una conducción que perdió lectura… y un equipo que ya no logra corregir el rumbo. Hay errores...

San Juan en otoño: la zamba que Orrego todavía no cantó

San Juan en otoño: la zamba que Orrego todavía no cantó

“Salgo a volar, San Juan, tu abril maduro, donde el reposo de la vendimia se ha propuesto un sueño póstumo para enterrar las penúltimas rosas…” (Fragmentos de la zamba cuyana San Juan en otoño atraviesan este texto). Gobernar en tiempo de vendimia Hay estaciones que...