“El cambio no consiste en pintar las paredes del Foro o en repartir diplomas en cafés elegantes.
El cambio es sacudir la modorra institucional.”
El Foro de Abogados de San Juan nació como un ámbito de defensa colectiva, pero con los años se volvió un espejo empañado donde pocos se reconocen. Las viejas estructuras partidarias, el oficialismo enquistado y las lógicas corporativas convirtieron a la institución en un terreno previsible: cambian los nombres, pero no los gestos.
Por eso esta elección del 20 de noviembre no es una más. No se trata sólo de elegir autoridades, sino de decidir si el Foro seguirá siendo una oficina de protocolo o un verdadero espacio de participación profesional.
Y ahí surge una tercera voz, una lista que se nombra a sí misma con la obstinación de los que no deben nada a nadie: Abogados Independientes.
Entre la costumbre y el cambio
“Cambio” es una palabra que todos pronuncian, pero pocos se atreven a practicar.
El cambio no consiste en pintar las paredes del Foro o en repartir diplomas en cafés elegantes. El cambio es sacudir la modorra institucional, abrir las puertas a quienes recién empiezan, revisar las reglas que mantienen la desigualdad dentro del mismo cuerpo profesional.
El abogado joven de hoy —esa figura que combina oficio y precariedad— vive entre dos mundos: uno digital, donde los expedientes se suben con firma electrónica; y otro arcaico, donde aún se mide la jerarquía por el apellido o el padrinazgo.
Por eso esta tercera lista no se presenta como rebeldía adolescente, sino como un acto de madurez democrática: la necesidad de repensar la abogacía desde adentro, sin tutelas ni favores.
Juventud como mirada, no como edad
Hay quienes confunden juventud con inexperiencia.
Pero la juventud, en el verdadero sentido del oficio, es la capacidad de preguntar donde otros se resignaron a obedecer.
Esa es la energía que el Foro perdió entre pasillos burocráticos, y que hoy una nueva generación intenta recuperar.
La abogacía sanjuanina necesita dejar de girar sobre sí misma. No puede seguir siendo un gremio de títulos polvorientos y comisiones que nunca se renuevan. Requiere debate, formación continua, y sobre todo, igualdad de oportunidades: que el mérito no dependa del apellido, sino del trabajo.
La independencia como ética
Apoyar a Abogados Independientes no es un gesto político, sino ético.
Es elegir un Foro sin banderas partidarias, sin clientelismo, sin esa vieja costumbre de confundir poder con prestigio.
La independencia no significa aislamiento, sino libertad de pensamiento. Significa construir una institución que no responda a un despacho, sino a sus colegiados.
El sistema judicial sanjuanino necesita contrapesos reales. Y esos contrapesos comienzan en el Foro: en la voz de los abogados que se animan a decir que algo no funciona.
Esa voz no puede seguir monopolizada por quienes ven en cada elección un trámite de continuidad.
Porque donde no hay disidencia, tampoco hay democracia.
Un nuevo contrato moral
No hay una profesión activa ni defensa de ella sin conciencia colectiva, sin el coraje de mirarse hacia adentro y reconocer que el primer deber del abogado no es litigar, sino dignificar su propio oficio.
La abogacía no se defiende con slogans, sino con coherencia.
Cada expediente sin respuesta, cada colega que abandona la matrícula por falta de oportunidades, cada joven que emigra buscando un futuro jurídico en otra provincia, es una derrota institucional.
La independencia no es una consigna de campaña: es una promesa de dignidad colectiva.
San Juan necesita un Foro que vuelva a ser tribuna y no mostrador.
Un espacio donde la palabra “cambio” deje de ser decorativa y se convierta en programa.
Donde la “juventud” no sea un discurso, sino un proyecto.
Y donde la abogacía vuelva a ser, como en sus mejores días, un acto de servicio antes que de privilegio.
Una puerta que se abre
Quizá por eso, esta elección importa más de lo que parece.
Porque detrás de los nombres y las listas, lo que está en juego es el modelo de profesional que San Juan quiere para su futuro.
Uno que repita los gestos del pasado o uno que se atreva a abrir la puerta del Foro y dejar entrar aire nuevo.
El verdadero cambio no llega con discursos; llega cuando alguien se anima a golpear la mesa y decir:
“Basta de lo mismo.”
Y en esta elección, esa voz parece tener nombre propio: Lista 3 Abogados Independientes.














