El que ganó fue porque no perdió

Nov 10, 2025 | Nacional

Iván Nolazco

Iván Nolazco

Escritor, periodista y ensayista.

 

Relato de una elección donde todos celebraron el empate como si fuera una victoria.

“El que ganó fue porque no perdió, el que perdió fue porque no ganó, y el que salió segundo, ni perdió ni ganó.”

—Gustavo Fernández (versión corregida por la realidad)

Una victoria sin entusiasmo

En la política sanjuanina, los discursos triunfales suelen escribirse antes del escrutinio. Por eso, cuando Gustavo Fernández —ministro de la Producción y vocero de la gestión orreguista— analizó los resultados legislativos, lo hizo con la voz de quien intenta ponerle poesía a la aritmética.

La alianza Por San Juan, que nació como un frente pragmático para sostener la gobernabilidad y seducir al votante independiente, retuvo su banca en el Congreso, pero perdió la narrativa de la victoria.

En política, cuando se festeja la supervivencia, es porque ya se teme al invierno.

El mito de la invencibilidad provincial

El oficialismo apostó por un equilibrio imposible: ser diferente al kirchnerismo sin parecerse a Milei. En ese intento por ser “la tercera vía”, terminó pareciendo la tercera opción en un menú que nadie pidió.

Fernández lo dijo sin querer decirlo: Por San Juan “mantuvo su banca”. Pero mantener es verbo de administración, no de transformación.

En un tablero donde todo cambia, el que no avanza, retrocede.

Rawson y Chimbas: la metáfora del desgaste

Fernández apuntó contra Munisaga y Gramajo como si ellos hubieran roto el hechizo electoral. Pero lo que se rompió fue el espejo: los reflejos territoriales del peronismo ya no devuelven poder, sino desgaste.

Rawson perdió su mística obrera; Chimbas, su épica vecinal. Los intendentes heredaron estructuras cansadas y votantes que ya no creen en el viejo contrato de la obra pública a cambio de lealtad.

El voto peronista se convirtió en voto errante, y en esa errancia el kirchnerismo local se desangró.

El poder sin votos

“El que ganó fue porque no perdió, el que perdió fue porque no ganó…”

La frase de Fernández, dicha con ironía de café amargo, revela más de lo que quiso ocultar: todos están atrapados en un empate moral.

El justicialismo sacó más votos, pero perdió una banca nacional.

Por San Juan mantuvo la suya, pero perdió entusiasmo.

Y La Libertad Avanza, que salió tercera, se llevó el trofeo del relato: el del ascenso.

En la política moderna, los números mienten menos que las expectativas.

Y la expectativa del orreguismo era crecer, no resistir.

El voto que se emancipa

El ministro habló de “ruptura de la polarización” como si fuera una conquista propia. En realidad, fue una fuga colectiva.

El votante sanjuanino se cansó de votar por obediencia.

Elige con desconfianza, pero elige.

No cree en los lemas, ni en los apellidos, ni en los pactos de cúpula. Lo mueve la intuición de que los partidos ya no representan ideas, sino intereses.

San Juan ya no es provincia de feudos: es laboratorio de hartazgos.

Y en ese laboratorio, ni el peronismo, ni el kirchnerismo, ni Por San Juan logran sintetizar esperanza.

La derrota compartida

El kirchnerismo perdió su voz barrial.

El justicialismo perdió su representación.

Y Por San Juan perdió el alma del discurso que prometía renovación y transparencia.

En conjunto, la política sanjuanina perdió algo más profundo: su poder de convencer.

Porque esta elección no dejó ganadores, sino sobrevivientes.

Y los sobrevivientes, por definición, no celebran: respiran.

El silencio después del conteo

En la noche posterior al escrutinio, mientras los operadores brindaban con vino tibio y los ministros recitaban porcentajes como letanías, una sensación se filtraba entre los pasillos:

San Juan cambió de voto, pero no de rumbo.

La provincia sigue donde estaba, solo que con menos fe.

El ministro Fernández intentó disfrazar la derrota de análisis, pero su frase quedó resonando como epitafio involuntario:

“El que ganó fue porque no perdió, el que perdió fue porque no ganó, y el que salió segundo, ni perdió ni ganó.”

Y en esa síntesis circular se encierra la verdad política de San Juan: cuando todos tienen razón, nadie tiene futuro.

Artículos relacionados

Castro, la inteligencia que incomoda al ruido

Castro, la inteligencia que incomoda al ruido

Cuando la política se disfraza de denuncia, el problema no es quién acusa. Es quién logra probar. Y ahí, el juego cambia. Estrategia en lugar de reflejo En política, no todos juegan el mismo partido. Algunos corren detrás del conflicto. Otros lo entienden antes de que...

El expediente que desnuda el negocio de las computadoras

El expediente que desnuda el negocio de las computadoras

Transparencia, gasto y reflejos Mientras el gobierno de Marcelo Orrego prepara otra compra de notebooks junto a la ministra Silvia Fuentes, apareció algo incómodo. Un pedido formal de información, con copia a la Defensoría del Pueblo. No habla de promesas. Pregunta...

El negocio de las notebook

El negocio de las notebook

Gestión, tecnología y silencio El gobierno de Marcelo Orrego avanza con una nueva etapa de entrega de notebooks junto a la ministra Silvia Fuentes, pero todavía no explica qué pasó con la compra anterior. Esta vez hay algo distinto. Hay un expediente en Hacienda. Sin...

Cuando nombrar a Sarmiento roza la blasfemia pública

Cuando nombrar a Sarmiento roza la blasfemia pública

Transparencia, memoria y conveniencia La credibilidad no se declama. Se prueba. Y cuando faltan pruebas, sobran los gestos. Manual básico de administración simbólica La gestión real deja rastros. La otra deja actos. Una se puede auditar. La otra se puede aplaudir. El...

San Juan: ver todo… sin mostrar nada

San Juan: ver todo… sin mostrar nada

Domingo de calma, números ausentes No hay escándalo. No hay ruptura. Hay algo más eficaz, una política que no muestra, una ciudadanía que espera… y un sistema que ya aprendió a convivir con ambos. Bienvenidos: pase, mire… pero no pregunte Los domingos en San Juan...

La ligereza del clic y el peso del delito

La ligereza del clic y el peso del delito

Cuando compartir una imagen parece un juego, pero ya es un delito: la nueva frontera de la responsabilidad juvenil… y el aula como primer escenario. Hay actos que no hacen ruido. No rompen vidrios. No dejan marcas visibles. Pero arrasan. Una imagen reenviada. Un video...

Orrego en modo Superman: épica alta, gestión cerrada

Orrego en modo Superman: épica alta, gestión cerrada

Cuando un problema técnico se deja crecer, deja de ser administrativo y se convierte en político. Y cuando eso ocurre, la pregunta ya no es quién tiene razón… sino por qué nadie resolvió a tiempo. Hay decisiones que no se anuncian: se delatan en sus consecuencias. El...

Sin acuerdo no hay paso: ¿quién tiene la razón?

Sin acuerdo no hay paso: ¿quién tiene la razón?

Territorio, ley y lo que no se negoció Lo que pudo resolverse con una buena negociación hoy escala a conflicto. San Juan defiende el recurso, La Rioja controla el paso… y en el medio, la gestión ausente convierte el desarrollo en disputa. Hay problemas que se ven...

San Juan tiene la mina… pero no el control

San Juan tiene la mina… pero no el control

Minería, frontera y omisión San Juan tiene el recurso, la ley y la razón. Pero olvidó algo más importante: el territorio no se administra desde un mapa. Y cuando eso ocurre, el desarrollo deja de ser promesa… y empieza a ser conflicto. El problema no empezó en La...