La ministra y la pedagogía del entretiempo

Jun 17, 2026 | Nacional

Iván Nolazco

Iván Nolazco

Escritor, periodista, novelista y ensayista.

 

No tengo nada contra el fútbol.

Sería absurdo. El fútbol forma parte de la cultura popular argentina. Ha producido momentos de encuentro colectivo, símbolos compartidos y algunas de las pocas alegrías capaces de unir a una sociedad cada vez más fragmentada.

El problema no es el fútbol.

El problema aparece cuando una decisión educativa intenta vestirse de pedagogía sin explicar dónde está la pedagogía.

El Ministerio de Educación anunció que las escuelas de San Juan podrán compartir la transmisión del partido de la Selección Argentina dentro de propuestas pedagógicas y que luego la jornada continuará con normalidad. La noticia parece simpática. Incluso popular. Pero una vez superado el entusiasmo inicial aparece una pregunta inevitable.

Ministra, ¿cuál es exactamente la propuesta pedagógica?

Porque si los alumnos van a ver un partido dentro del horario escolar, debería existir un objetivo de aprendizaje claramente definido. De lo contrario, no estamos frente a una propuesta educativa. Estamos frente a una transmisión televisiva autorizada por el Ministerio.

Una propuesta pedagógica podría utilizar el fútbol para enseñar geografía, estadística, historia, economía, comunicación social o construcción de identidad nacional. Podría analizar los países participantes, los movimientos migratorios de los jugadores, el negocio deportivo o el lenguaje de los medios. Todo eso tendría sentido.

Pero hasta ahora lo único anunciado es que los estudiantes podrán ver el partido.

Y entonces surgen preguntas, todavía más incómodas.

¿Todas las escuelas de San Juan están en condiciones de hacerlo?

¿Todas las aulas tienen televisión?

¿Todas cuentan con conexión a internet estable?

¿Todas poseen equipamiento audiovisual adecuado?

¿Existe un relevamiento actualizado de infraestructura tecnológica?

Porque las políticas públicas no se diseñan para la fotografía oficial. Se diseñan para la realidad. Y la realidad educativa de San Juan está lejos de ser homogénea. Una realidad que, como ministra de Educación, usted debería conocer mejor que nadie.

Mientras algunos establecimientos disponen de conectividad y equipamiento suficiente, otros continúan enfrentando dificultades básicas de infraestructura. En esas condiciones, una actividad que se presenta como integradora puede terminar exhibiendo exactamente lo contrario; las diferencias existentes entre escuelas.

La educación pública tiene una obligación fundamental: garantizar igualdad de oportunidades. No puede existir una escuela digital para algunos y una escuela de la improvisación para otros.

Pero hay una cuestión todavía más profunda.

Argentina atraviesa una crisis educativa que ya nadie puede ocultar. Los problemas de alfabetización, comprensión lectora y aprendizaje matemático aparecen una y otra vez en evaluaciones nacionales e internacionales. Miles de estudiantes llegan a niveles superiores sin dominar competencias básicas.

Frente a esa realidad resulta legítimo preguntarse si el Ministerio está concentrado en resolver los problemas estructurales de la educación o en acompañar el clima emocional de la coyuntura.

La escuela no existe para competir con la televisión. Existe para ofrecer aquello que la televisión jamás podrá brindar por sí sola: pensamiento crítico, capacidad de análisis, comprensión profunda y herramientas para interpretar el mundo.

Por eso sorprende también el silencio de gran parte del periodismo local.

Nadie preguntó cuál es el contenido pedagógico concreto de la actividad. Nadie preguntó cuántas escuelas tienen los recursos necesarios para implementarla. Nadie preguntó qué indicadores permitirán evaluar si la experiencia produjo algún aprendizaje.

La conferencia terminó hablando de fútbol. La educación quedó esperando afuera.

Y quizás allí aparezca el verdadero problema.

No que los alumnos miren a la Selección. Probablemente la mayoría quiera hacerlo y probablemente muchos docentes también.

La verdadera pregunta es qué están aprendiendo mientras la miran.

Y más importante aún: qué está haciendo el Ministerio para que aprendan aquello que hoy no están aprendiendo.

Porque educar no consiste en encontrar excusas para interrumpir las clases. Consiste en encontrar razones para que las clases valgan la pena.

Cuando el periodismo deja de formular preguntas incómodas, los funcionarios ya no necesitan explicar demasiado. Les alcanza con anunciar.

Y cuando la educación comienza a medirse por la capacidad de acompañar un partido de fútbol en lugar de resolver los problemas de aprendizaje de los alumnos, quizás haya llegado el momento de recordar una verdad elemental:

Las cámaras se apagan después de noventa minutos.

Los problemas educativos permanecen mucho más tiempo.

Artículos relacionados

Cuando la historia cabe en un WhatsApp

Cuando la historia cabe en un WhatsApp

El posteo del gobernador de San Juan: 📱Si WhatsApp hubiera existido en 1810, San Juan no habría sido un espectador. Habría sido protagonista de las conversaciones que ayudaron a construir nuestra Independencia. 📜 Detrás de cada decisión que hizo posible el nacimiento...

El «Comprendo y Aprendo» que desaprobó la Casa de Gobierno

El «Comprendo y Aprendo» que desaprobó la Casa de Gobierno

Hay programas que nacen para enseñar. Y hay episodios que terminan enseñando más que cualquier programa. El error sobre el año de la Independencia argentina dejó una lección imposible de ignorar. La historia comenzó cuando el gobernador redactó y publicó el saludo...

¿Realmente los argentinos somos libres?

¿Realmente los argentinos somos libres?

"La libertad de la patria no es la libertad del individuo; puede ser libre la patria y no serlo el individuo, que es miembro de esa patria." — Juan Bautista Alberdi Hay historias que sobreviven porque ocurrieron. Otras porque simbolizan algo mucho más grande que los...

El descaro de las paritarias

El descaro de las paritarias

Cuando todos hablan de esfuerzo, pero el docente sigue perdiendo "Hay acuerdos que nacen para resolver conflictos. Otros nacen para administrarlos." Cada negociación paritaria debería ser el momento en que dos partes defienden intereses distintos. El Gobierno intenta...

El pizarrón también compara gobiernos

El pizarrón también compara gobiernos

"Los gobiernos discuten porcentajes. Los docentes hacen cuentas en la mesa de la cocina." Las paritarias empiezan en la casa Ningún docente recuerda una paritaria por el número de un decreto. Las recuerda por otra cosa. Por el día en que pudo cambiar los neumáticos...

Los bonos no caen del cielo

Los bonos no caen del cielo

"La deuda es el único hijo que nace adulto." Hay palabras que la política pronuncia con una elegancia admirable. Financiamiento. Colocación. Instrumento financiero. Arquitectura legal. Mercado internacional. Suenan modernas, técnicas, casi inevitables. Pero existe una...

Cuando la evidencia incomoda al poder

Cuando la evidencia incomoda al poder

Cristian Andino y una gestión que el oficialismo no consigue opacar "Los hombres juzgan más con los ojos que con las manos, porque todos pueden ver, pero pocos pueden comprender." — Nicolás Maquiavelo Las campañas electorales no siempre buscan demostrar. A veces...

Toy Story 5 y la generación que dejó de jugar

Toy Story 5 y la generación que dejó de jugar

Durante años creímos que educar era digitalizar. Llenamos las aulas de pantallas, repartimos tabletas como si fueran los cuadernos del futuro y convertimos al celular en un compañero inseparable de la infancia. Repetimos hasta el cansancio que más tecnología...

Cuando las estadísticas viajan sin aduana

Cuando las estadísticas viajan sin aduana

Una provincia que aspira a conquistar mercados internacionales debe comprender que la confianza es tan importante como los productos que vende. Y la confianza, tanto en el comercio internacional como en la administración pública, se construye con información...

La paritaria de la humillación

La paritaria de la humillación

Tres aumentos del 2%, salarios que continúan lejos del costo de vida y un Gobierno que celebra el superávit. Cuando una negociación deja de recomponer ingresos para administrar la resignación, la paritaria deja de ser un acuerdo y se convierte en una forma de maltrato...